En un mundo organizacional tan cambiante, hablar de liderazgo y presencia deja de ser un tema abstracto. En nuestra experiencia, son dos elementos que transforman la vida interna de los equipos y el impacto de una organización. Un líder presente no es solo aquel que ocupa un lugar físico, sino que practica la escucha profunda, actúa desde sus valores y contagia inspiración.
¿Por qué la presencia importa en liderazgo?
Desde nuestro punto de vista, la presencia es esa cualidad intangible que transmite estabilidad y confianza. No se trata de imponer, sino de habitar el momento, percibiendo lo que ocurre en uno mismo y en el entorno. Cuando los líderes están realmente presentes, fomentan relaciones más auténticas y decisiones más sintonizadas con la realidad del equipo.
Estar realmente presente abre puertas a nuevas posibilidades.
Hemos visto cómo la presencia reduce tensiones, previene malentendidos y ayuda a enfocar la energía del grupo hacia objetivos comunes. Además, debilita el ciclo de errores repetidos que surgen cuando actuamos en piloto automático.
Conexión interna: El primer paso
Antes de liderar a otros, necesitamos reconocer y atender lo que ocurre dentro de nosotros. En nuestra experiencia, la autoobservación es la base de una presencia genuina. Sin ella, reaccionamos desde filtros inconscientes, proyectamos tensión y no construimos confianza.
- Practicar la respiración consciente, al menos algunos minutos antes de reuniones importantes.
- Observar pensamientos y emociones, sin juzgarlos ni reprimirlos.
- Reconocer señales corporales de incomodidad o entusiasmo para tomar mejores decisiones.
Estos hábitos sencillos nos mantienen conectados a lo que es real, ajustando respuestas en vez de reaccionar sin reflexión. Apostamos por la integración de emoción y pensamiento en la práctica diaria.
Comunicación y escucha: Claves de una presencia activa
No hay liderazgo presente sin una comunicación clara y escucha real. Muchas veces notamos cómo las conversaciones se quedan en la superficie, o se transforman en monólogos donde solo importa quién tiene la razón.
Escuchar de verdad es estar dispuesto a entender, incluso cuando hay desacuerdo. Para nosotros, eso significa:
- Mantener contacto visual y lenguaje corporal receptivo.
- No interrumpir, ni pensar en respuestas mientras el otro habla.
- Preguntar para profundizar, no solo para confirmar nuestras ideas.
- Dar espacio a los silencios, permitiendo que surjan aspectos más profundos.
Líderes que escuchan activamente generan confianza y motivan a su equipo a comprometerse en el proceso, en vez de solo obedecer directrices.
Decidir con conciencia: Liderar alineando valores
En toda organización surgen momentos de tensión o dilemas éticos. Según nuestra visión, liderar con presencia implica tomar decisiones alineadas a valores, incluso cuando eso implica ir en contra de lo más cómodo o habitual.
- Clarificar los valores individuales y colectivos antes de situaciones críticas.
- Evaluar los impactos de cada decisión en personas, procesos y clima organizacional.
- Explicar las decisiones abiertamente cuando corresponda, mostrando coherencia entre discurso y acción.
El liderazgo ético se construye paso a paso, y la presencia ayuda a mantener el rumbo, evitando justificaciones o excusas que suelen erosionar la confianza.

Prácticas para fortalecer la presencia en equipos
No basta con que solo la dirección practique la presencia: todo el equipo se beneficia al cultivar una atención más plena y consciente en el día a día. Proponemos algunas prácticas que suelen funcionar:
- Iniciar reuniones con un minuto de silencio compartido, para dejar atrás distracciones.
- Rotar la facilitación de encuentros, dando espacio a distintas voces y estilos.
- Fomentar que cada integrante comparta brevemente cómo llega al equipo en ese momento, legitimando las emociones presentes.
- Registrar acuerdos y compromisos visibles para todos, previniendo olvidos o culpabilizaciones futuras.
- Ofrecer retroalimentación regular, centrada en hechos y no en interpretaciones o juicios personales.
Cuando estas prácticas se sostienen, el grupo experimenta mayor apertura, capacidad de ajuste y sentido de pertenencia.
El rol de la vulnerabilidad y la autenticidad
Sabemos que mostrar vulnerabilidad requiere coraje, sobre todo en escenarios laborales exigentes. Sin embargo, hemos comprobado que reconocer dudas, errores o límites no debilita la autoridad, sino que la humaniza.
La autenticidad es el puente entre líder y equipo.
Al compartir nuestras propias experiencias o incertidumbres, invitamos al resto a aportar sus visiones sin temor al juicio. Esto multiplica el aprendizaje y genera relaciones más sólidas.
Presencia y liderazgo en crisis
Cuando los tiempos se tornan difíciles y la incertidumbre reina, la presencia cobra nuevo sentido. Hemos atravesado situaciones donde la presión amenaza con desbordar a las personas y paralizar equipos. Allí, un liderazgo presente sostiene emocionalmente al grupo, focaliza la energía y facilita decisiones fundamentadas en la calma.
En momentos de crisis, la presencia del líder se convierte en el ancla de la organización. Cada gesto cuenta: la forma de comunicar, el modo de escuchar, la honestidad para compartir información y la empatía al gestionar emociones.

Conclusión
El liderazgo con presencia es mucho más que técnicas o estrategias. En nuestra opinión, surge de la capacidad de estar atentos a lo que sucede dentro y fuera de nosotros, comunicarnos auténticamente, decidir desde los valores y sostener la vulnerabilidad como camino de confianza. Cuando se integra la presencia en la vida organizacional, se multiplican las oportunidades para generar mayor bienestar, sentido de dirección y equipos más humanos.
Preguntas frecuentes sobre presencia y liderazgo
¿Qué es la presencia organizacional?
La presencia organizacional es la disposición consciente de líderes y equipos para estar plenamente atentos al momento presente, percibiendo tanto lo propio como lo que sucede en el entorno laboral. Implica disponibilidad, apertura y coherencia entre pensamientos, emociones y acciones dentro del sistema de la organización.
¿Cómo mejorar el liderazgo en equipos?
Podemos mejorar el liderazgo en equipos practicando la escucha activa, fomentando la participación de todos, tomando decisiones consistentes con los valores y ofreciendo retroalimentación constructiva. Un liderazgo efectivo se basa en la presencia, el diálogo abierto y la capacidad de motivar desde el ejemplo.
¿Para qué sirve el liderazgo presencial?
El liderazgo presencial permite crear ambientes de confianza, alinear esfuerzos y gestionar desafíos con mayor serenidad. Favorece la adaptación al cambio, la solución creativa de problemas y la prevención de conflictos antes de que escalen. Acerca al líder con su equipo, promoviendo relaciones honestas y objetivos compartidos.
¿Cuáles son los pasos para liderar mejor?
Algunos pasos para liderar mejor incluyen autoobservarse antes de actuar, escuchar cuidadosamente a las personas, comunicar con claridad, tomar decisiones desde los valores y aceptar la vulnerabilidad propia y ajena. Además, es útil propiciar prácticas de atención consciente en las reuniones y espacios de trabajo.
¿Qué beneficios tiene una buena presencia?
Una buena presencia trae beneficios como relaciones laborales más sólidas, menor rotación, mejores resultados colectivos y mayor resiliencia ante cambios. También fortalece la cohesión, reduce el estrés y potencia la satisfacción con el trabajo y el sentido de propósito compartido.
